Existe evidencia que demuestra que establecer objetivos específicos y medibles en torno a la incorporación de comportamientos saludables en nuestras vidas puede ayudarnos a reducir nuestros síntomas depresivos o ansiosos.
Si estás luchando contra los síntomas depresivos...
Comencemos por aprender un poco más sobre cómo el establecimiento de metas puede ayudarnos a superar los síntomas depresivos. Hay evidencia que muestra que la depresión representa la ausencia de refuerzos positivos en nuestras vidas. ¿Cómo podría ser un reforzador positivo? Piense en una actividad que realmente disfrute o encuentre gratificante que eleve su estado de ánimo. Tal vez eso sea hacer ejercicio, pasar tiempo con la familia o practicar un pasatiempo favorito.
Si ha tenido que hacer una pausa o volver a imaginar cómo nos relacionamos con esos refuerzos positivos en nuestras vidas, y eso puede tener un impacto en su estado de ánimo. ¿Las buenas noticias? Podemos establecer metas que nos ayuden a volver a aquellas actividades que encontramos gratificantes, o incluso identificar otras nuevas.
Comience por hacer una lista de actividades que quizás no haya hecho por un tiempo, pero que solían ser parte de su horario semanal o mensual típico que encontró gratificantes. Preste atención a lo que ha caído de su lista recientemente.
Si estás luchando contra los síntomas de ansiedad...
Y para aquellos de nosotros que luchamos con los síntomas de ansiedad, debemos reconocer que las investigaciones muestran que los síntomas de ansiedad se mantienen por la evitación, o el tipo de acciones que tomamos para evitar pensamientos, sentimientos o situaciones difíciles. Esta es otra área en la que podemos establecer algunas metas para volver a involucrarnos en situaciones que es posible que hayamos estado evitando.
En este módulo, lo guiaremos a través de algunas formas de establecer metas para apoyar comportamientos saludables. Muchas de sus elecciones diarias impactan directamente en su salud emocional y física, incluyendo qué/cuándo/cuánto come y bebe, su actividad física, sus hábitos de sueño, sus interacciones sociales y cómo maneja el estrés. Queremos que elijas hacer cosas que sean saludables pero que también te hagan sentir bien. Piensa por un segundo: ¿Qué te da una sensación de paz o te hace sentir más ligero?